Turismo Carretera 
1982 empezaba presagiando un gran año para la categoría. Despejados los problemas que prohibían correr en ruta, sin equipos oficiales y el reglamento con retoques que en teoría "emparejaría" las chances, todo debería marchar viento en popa.
Los motores serían los varilleros de 3000cc utilizados hasta el momento, con menos compresión y una brida en la base del carburador de 26 mm para el Torino y 31mm para todos los demás.
Así fueron apareciendo corredores del interior que se volcaron como antiguamente a la categoría. El año comenzó como era costumbre con el torneo Nocturno para no ganadores, fueron pocos los autos en pista y Carlos Saiz se quedó con las dos series y la final.
La primera carrera puntable fue en el veloz y difícil circuito de Tandil, los candidatos eran quienes se suponía también lo serían en el campeonato.
Con Dodge los hnos Antonio y Oscar Aventín y Roberto Mouras, con Chevrolet Emilio Satriano y con Ford el "gaucho" Martínez Boero. El reglamento de ese año había bajado la compresión de los motores de 11:1 a 9,5:1, pues bien la gente del "gaucho" consiguió en el Falcon mediante reformas en la tapa y pistones mantener la perfomance que tenían con el reglamento anterior. Esto se vió reflejado en el desarrollo de la competencia y Boero entró 1º dejando 2º a Satriano y 3º a "Tony" Aventín.

La segunda competencia se realizó en Necochea, este era un circuito corto y parejo en cuanto posibilidades para todas las marcas, tanto es así que las series fueron ganadas por Boero (Ford), De Arzave (Torino) y Satriano (Chevrolet), y la final en duelo reñido (con Boero) la ganó De Benedictis con Dodge seguido de otro Dodge (ex Mouras) piloteado por Eduardo Martínez.
El país vivía momentos realmente difíciles, mientras nos debatíamos en guerra con Inglaterra por las islas Malvinas el T.C. debía continuar (al igual que el Futbol de 1º B, o nuestra participación en el Mundial de España).
Se corría en el entonces "Parque Almirante Brown" (hoy autódromo hnos Oscar y Juan Gálvez) la 3º carrera, fue realmente emocionante la definición de la misma, Satriano, Boero, Mouras (con auto nuevo) y Oscar Aventín pelearon palmo a palmo, el "Obispo" Satriano y el "Gaucho" Boero abandonaron dejando el final para un "monólogo" de Dodge, el "Puma" Aventín" aventajó al "Toro" de Casares y a estos se les sumo en el 3º y 4º lugar Castellano y Eduardo Martínez con sendos Dodge.
A continuación se mudó el destino de la 4º carrera desde Monte a La Plata donando la recaudación para el Fondo Patriótico Islas Malvinas. Ganó O. Aventín y no se festejó y ni siquiera hubo podio, lo siguió Martínez Boero puntero del campeonato a solo un punto del "Puma".
En Concordia Satriano volvió a sonreir, en un circuito largo su chivo se impuso seguido por 7 Dodge, de ahí al circuito de Montes, a pesar que puntearon alternativamente los Chevrolet de Occhionero y Pellegrini (quienes habían ganado las series), ambos por problemas de balancines (común en la marca) quedaron fuera de carrera; se disputan entonces el 1º puesto Boero y O. Aventín, en la última curva del último giro, Aventín que iba adelante se encuentra con un tapón (O. Maracci con vueltas menos) y se tira a pasarlo por afuera con tanta mala suerte que el rezagado lo toca en la cola y se despista dejándole la carrera servida a Boero faltando solo 500 m para terminar.
Si el campeonato estaba apasionante hasta el momento, ni les cuento como se puso a partir de la carrera de Pergamino; Emilio Satriano hilvano tres triunfos consecutivos que hizo que la hinchada de Chevrolet se ilusionara, en Pergamino, Nueve de Julio y Punta Alta no solo había demostrado ser veloz sino que también el coche había aguantado.

Sin embargo Boero no le perdía pisada en el campeonato, la siguiente competencia se realizó en Santiago del Estero inaugurando el circuito de La Capilla, y ahí el Dodge volvió a la palestra con un podio total, triunfo De Benedictis seguido por Oscar Castellano y los hnos. Suárez, paradójicamente y a pesar que quienes peleaban el título no sumaron puntos importantes, (Satriano se quedó, Oscar y Antonio Aventín 5º y 6º respectivamente y M. Boero 7º) el gaucho de Bolívar quedó en el campeonato solo a un punto del puntero que hasta ese momento seguía siendo Emilio Satriano.
Un Chevrolet y un Ford cabeza a cabeza y dos Dodge expectantes le ponía suspenso al torneo como hacía mucho no se veía en la categoría.
En estas condiciones se larga en Olavarría el 10 de octubre la 12º carrera del año, Satriano a pesar de haber ganado su serie no cuenta ahora con la fiabilidad que su auto había manifestado un par de carreras atrás y se queda en la final que es ganada por Martínez Boero, la parcialidad de Ford emocionada invade la pista (como se estaba haciendo costumbre aún con riesgo de vida) para saludar al ganador.
Faltaban 5 carreras y los entendidos no aventuraban un pronóstico de quien sería el campeón, solo los hinchas se manifestaban pero más como expresión de deseo que como afirmación.
Necochea recibió a la categoría con tres series y un repechaje, los ganadores fueron respectivamente: O. Aventín, Martínez Boero, E. Satriano y Occhionero, "surtido como en botica de pueblo" diría el paisano; sin embargo el ganador de la final sería el cada vez más afirmado Oscar Castellano. A un promedio de 163 Km/h se hizo de la carrera ante el delirio de miles de fanáticos que se habían acercado desde su pueblo (Lobería).
Nuevamente Satriano se "mancaba" al final y permitía ahora que Martínez Boero tomara algo de distancia en los puntos por el campeonato. Una coupé Taunus motorizada por Herceg y conducida por Horacio Lepiane se presentó en esta competencia, pero ante el éxito y entusiasmo de los hinchas del T.C. por el desarrollo del torneo, era evidente que los autos de 2 litros no eran muy bien recibidos por la gente.
Monte (que reemplazó a Tandil) le siguió en el calendario, Boero ahora con ventaja en el campeonato y basado en la contundencia y confiabilidad de su medio mecánico encaraba más tranquilo el desarrollo de las carreras sabiendo que sumar puntos gordos servía aunque no se ganara. Salió entonces con un planteo especulativo dejando a sus adversarios hacer el gasto de la carrera y le dio resultado, Occhionero, Castellano y Satriano peleaban la punta, se quedan los dos primeros y faltando dos vueltas para terminar M. Boero apura su tren de marcha y supera al Chevrolet de Chivilcoy que a esta altura del campeonato y luego de tantas deserciones pretendía llegar y sumar puntos.

Faltaban tres carreras y ahora si muchos se animaban a sacar cuentas y a elucubrar posibilidades de acuerdo a los resultados que se dieran. Matemáticamente Boero podía ser campeón al finalizar la próxima competencia que sería en La Plata.
No se dió porque Mouras ganó con el Dodge y M. Boero prefirió no arriesgar en demasía y seguir expectante y cada vez más cerca del título.
Tandil los esperaba, la 1º del año corrida en ese circuito la había ganado el "gaucho", en esta con un plan de carrera lógico y el 3º puesto logrado en la final que ganara O. Aventín, Jorge Martínez Boero, alias "el Gaucho de Bolívar" al que muchos consideraban ya retirado, conseguía el tan ansiado campeonato manejando un Ford Falcon, justo él que era "hincha del chivo" les daba tremenda alegría a la parcialidad del óvalo.
Por ese entonces y mediante la Ley 18188 el Gobierno Nacional, había devaluado el peso quitándole dos ceros al mismo de manera tal que 100 pesos pasaba a ser 1; se bromeaba entonces que Boero había aplicado la citada Ley en el T.C. ya que como ese año el había vuelto a correr luego de muchos de descanso, el Nº asignado con el cual compitió fue el 100 y al ser campeón el próximo año competiría con el 1.
Roberto Mouras volcó en forma espectacular (sin consecuencias físicas) producto de su andar a todo o nada al que tenía acostumbrado al público.

Quedaba entonces una carrera, el año se cerraba en el autódromo capitalino.
Como ocurría casi siempre en estas circunstancias donde el campeonato estaba definido, la competencia era "de hacha y tiza" porque la mayoría "quemaba" las naves y se jugaba tratando de terminar bien el año y también de dejar buena imagen en los Sponsor.
Las series fueron ganadas por Boero y Antonio Aventín y el repechaje por De Benedictis, la final fue de lo más emocionante que se recuerda.
Aventín punteaba y faltando una vuelta al llegar a la curva de Ascari, el recién proclamado campeón, superó por afuera al campeón saliente y lejos de entregarse A. Aventín lo asedió de tal forma que para mantener la posición en la siguiente curva M. Boero dobló con dos ruedas por encima del pasto para evitar el sobrepaso de tan digno perdedor como lo fue en esa carrera Antonio Aventín.