Turismo Carretera 

1968, fue quizás el año en el que el TC perdió la esencia que lo caracterizó desde sus principios, si bien ya se habían vistos cambios importantes en la fisonomía de los autos respecto a las clásicas cupecitas, lo que vendría ni el más futurista de los aficionados podía imaginarlo. Pero como todo tiene un principio, pues empecemos; la CDA del A. C. A, presentó un nuevo reglamento para dicho año al que la A.C.T.C. se opuso mediante un comunicado en el que recordaba representar al 98% de los pilotos y en nombre de ellos les hacía saber su disconformidad, ya que por lo menos 60 autos quedaban fuera de competencia y el resto si bien se podían adaptar la seguridad de los mismos se veía afectada, de tal manera que solo se beneficiarían unos pocos en detrimento de la mayoría. Ante la negación del pedido por parte de la CDA, la A.C.T.C declaró la huelga de pilotos. El ing. Carman por entonces presidente del A.C.A , decide entonces disolver la CDA, y se crea la CADAD (presidida por el mismo) que sería quien se encargaría de la parte reglamentaria. Se fue dilatando entonces el comienzo de las competencias (la idea era correr la mayor parte en autódromos) y el 10 de marzo en el autódromo de la ciudad de Bs. As. en el Premio Apertura 19 TC se presentaron en la largada, cabe destacar que ese día compitieron distintas categorías.
Como dato a tener en cuenta, se inauguraba el circuito Nº 12 (perimetral) que dejando de lado la S del ciervo bordeaba el lago para entrar al curvón que se denominó Salotto (en honor al periodista deportivo) y una gran recta opuesta a la salida del mismo desembocaba en Ascari. No aguantaron el trajín ni la garrafa de Vianini ni el nuevo Chevytú ahora conducido por Marincovich, los 6 primeros lugares fueron para Torino, el 7º fue un Ford y paradójicamente de los más tradicionales, Julio Devoto "Ampacama".

La 2º carrera al desertar Copello la ganó Vianini, el único Chevrolet que les porfió la competencia a los motores Tornado Interceptor (Torino) ya que hasta el Chevrolet cuadrado de Peduzzi ya llevaba en sus entrañas dicho motor. En esta carrera aparece el "Televisor" de Carlos Ruesch, pronto el ingenio así lo bautizó al Numa dado a que el auto era tan bajo que para dar la categoría se le "agregó" en el techo un "cajón" que era a su vez una toma de aire (recordar cuando dijimos que este año la esencia del T C empezaba a desvanecerse).
En el transcurso del año, Torino puso en pista el "Pachamama" que quedó en la historia como Liebre II, Ford "inventó" el Falcon angostado (no era otra cosa que eso, un Falcon al que se le habían recortado sobre su eje longitudinal algunos centímetros), Chrysler (Vicente Formisano mediante) construyó el "Martín Fierro", la coloradita de Bordeu ya reformada (mientras corría con el llamado monito celeste) tenía motor cedido por la G M, aparece el Chevitres para Marincovich, el Chevum para Cupeiro, el "Satélite" Ford (tenía un alerón móvil por sobre la carrocería) para Benedicto Hugo Caldarella y aparecen el Truenos Naranja para Carlos Alberto Pairetti primero y luego el Dorado para Cacho Fangio.
Basado en el diseño del sport Prototipo F 100, Horacio Steven su creador lo mejora y mucho, desde su trocha (recordemos que la base había sido la del Ford T) hasta sacar el tanque de combustible de los laterales y colocarlo detrás, se empieza a usar el motor 250 y los resultados aparecieron. En vano fueron los esfuerzos de Ford con el angostado (no creo que se haya visto un coche más feo de T C), o las nuevas liebres III, ni las reformas de los tradicionalistas como Roux para dejar pistera a su coupé.

Debido a los accidentes ocurridos en rutas (en Balcarce-Lobería se matan Jorge Kissling y su acompañante con un Torino propiedad de Cupeiro y Segundo Taraborelli y su acompañante), a mitad de año se decide terminar el campeonato corriendo solamente en autódromos, luego se decide también al advertir que los autos se parecían a cualquier cosa menos a un T C, volver a correr con autos de serie reformados para las competencias y poder hacerlo en rutas, reestructurando de esa forma nuevamente la categoría. Al mismo tiempo (julio de 1968) se crea la categoría Sport Prototipo donde entonces se podría crear y dar rienda suelta a la imaginación de los constructores.
Esto tendría vigencia a partir de 1969.
El año tuvo como ganadores a Copello, Vianini, Gradassi, Gastón Perkins, Rodolfo de Alzaga (sobre Torino) Bordeu, Ruesch, y hasta la novedad de una serie ganada por una joven promesa venida del Standard Carlos Alberto Reutemann ganó la 2º serie de las 100 vueltas de Shell en Bs. As. sobre un Falcon angostado, pero se quedó con el campeonato Carlos Alberto Pairetti "il matto" (el loco) como lo apodaron los italianos.

A falta de Gran Premio se decide correr un campeonato triangular, Rafaela, el Oscar Cabalén (Córdoba) y Buenos Aires. En Rafaela gana Marincovich, en el Cabalén Copello y en Buenos Aires ganó Pairetti que sumando a los puntos obtenidos anteriormente lo corona Campeón de 1968.
Una anécdota queda a consideración del lector para que evalúe el T C de antaño y sus hombres.
La última carrera, (en Buenos Aires) la 1º serie la disputan Pairetti y Copello (gana Pairetti); en la 2º serie de la misma carrera se volvían a enfrentar ambos con chances de campeonar, es entonces cuando antes de largar Copello se acerca a Pairetti y le confía ; "Carlos corré tranquilo que sos campeón, mi auto está fundido" y efectivamente un par de vueltas después se quedó.