Willow Run 
Willow Run o el mayor desafío de Ford Motor Company
Si bien es sabido que Ford participó activamente armando y proveyendo vehículos militares durante la 2º guerra mundial, quizás sea un poco menos el conocimiento del papel que desempeño en la aviación militar.
Confieso que hasta hace muy poco (a pesar de ser inglés) el nombre de Willow Run para mí sonaba a chino básico.
El Willon Run es un riachuelo ubicado en la localidad de Ypsilanti-Michigan-EE UU. En ese lugar, Henry Ford tenía 760 Hectáreas que iban a ser destinadas para la plantación de árboles.
Corrían los últimos meses de 1940, cuando empezó a tomar vida el proyecto que hizo asegurar a Charles Sorensen (mano derecha de Henry Ford), "había sido el mayor reto de su vida, aún más que la línea de montaje del Ford T", lo que a la luz de los resultados era mucho decir.
Un grupo de militares con el general James H Doolittle a la cabeza, se presentó en la Ford Motor Company, para pedir la construcción de doscientos bombarderos B 24 (Liberador).
Como "el viejo" pensaba que la guerra duraría poco tiempo, la idea no lo subyugó mucho, pero su hijo Edsel, sus nietos Henry y Benson y el ya mencionado Sorensen, fueron a San Diego a visitar la planta de Consolidated Aircraft que ya tenía a cargo la construcción de esos aviones.
Luego de la recorrida el ingeniero en jefe de la Ford, sugirió hacer una contrapropuesta para lo cual pasó toda la noche trabajando en la habitación donde se hospedaba, y a la mañana siguiente presentó el plan de construcción "revolucionario" en cuanto a la construcción de aviones bombarderos.
¡Vaya si era revolucionario el plan!, se basaba en construir enteramente el avión en talleres propios, para ello se invertirían 200.000.000 U$S lo que permitiría entregar 540 aviones por mes en detrimento de los 520 anuales que entregaba la Aircraft.

Así lograron convencer a Henry Ford a quien ante la magnitud del proyecto, ahora si se interesó.
Ojo que nada fue fácil, pero acostumbrados a los grandes desafíos una vez aprobado el plan en abril de 1941 se empezó a construir la Planta donde se fabricarían íntegramente los aviones, la más grande fábrica de aviones del mundo.
El 16 de mayo de 1942 el primer bombardero salió del lugar, para eso hubo que salvar muchas dificultades como por ejemplo conseguir mano de obra en época de guerra, fue entonces cuando el porcentaje de mujeres trabajando en planta fue relevante.
A fines de ese año solo se habían logrado juntar 56 aviones en el lugar y las críticas comenzaban a llegar a oídos de Ford.

Los problemas aparecían a medida que se avanzaba y había que superarlos uno a uno si se pretendía cumplir con lo pactado, "la habitación más larga del mundo" como se dio en llamar a la fábrica, se trataba de un inmenso galpón en forma de L con dieciséis (16) cuadras de largo y ocho (8) de ancho.
Detalles dignos hoy de mencionar en semejante "monstruo" era por ejemplo que se usaban a lo largo de la fábrica 156.000 lámparas fluorescentes y para que vean que la picardía no es patrimonio criollo, el motivo que se construyera en forma de L, fue porque de extenderla en forma recta, entraba en el condado vecino donde los impuestos eran más caros.
La cantidad de trabajadores (llegaron a emplearse 34.533 personas en el pico máximo de producción) necesitaron transporte primero y luego vivienda, en 1943 fue necesario construir una ruta para llegar de Detroit luego que la gente bajaba de los trenes en Michigan.
De a poco comenzaron a utilizarse métodos que si bien eran normales en la industria automovilística no lo era en la aeronáutica y con esto lograron que el tiempo empleado en principio se achicara en algunos casos de días a fracción de hora.
Las materias primas a lo largo de una cinta transportadora de 1600 m, se iban transformando luego de pasar por prensas y distintas máquinas, en partes que a su vez se complementaban con otras.

Descubrieron que en lugares donde el avión sufría menos la tensión o vibración, se podía sustituir el remachado por soldadura de punto (método Thompson-Harmatta).
El ensamblado de alas – fuselaje creo un gran problema hasta que con un puente transportable combinado a una grúa (pesaba 30 TN) resolvieron la situación, de lo contrario hubieran tenido que derribar paredes una vez armado el avión, aparte el tiempo ahorrado trabajando en estas condiciones, se estimó que pasaba de trece (13) días a una (1) hora.
En junio de 1943 se empezaban a ver los frutos, se fabricaron 149 bombarderos, en agosto la cifra subió a 231 y en diciembre del mismo año se lograron 365.
Cuando el avión salía de la planta estaba listo para ser usado, para entrar en combate solo había que cargarle las bombas ya que las municiones de las ametralladoras y cañones también eran puestas en fábrica.

Técnicamente, diremos que era impulsado por cuatro (4) motores Pratt & Whitney de 1200 HP cada uno, podía transportar 3.629 Kg. de bombas, pesaba 30 Toneladas y podía volar a 480 KM/h a 9000 m de altura con una autonomía de 4.800 Km.
Fue el avión de combate que más se construyó en la historia de los EE UU, solo de Willow Run salieron 8.685 gracias a que el lo que imaginó Charles Sorensen y la aventura en la que se embarcó Ford se pudo concretar: fabricar un bombardero por hora a pesar de tener que ensamblar 30.000 componentes y cambiar 10 veces el modelo en 6 años.

Fuente: Revista El Ovalo azul